Has escuchado que debes evitar la voz pasiva. Muchos profesores dicen que hace que el texto sea débil o vago. Pero ese consejo pasa por alto un matiz importante: la voz pasiva no es incorrecta, es una herramienta útil. El truco está en saber cuándo usarla y cuándo mantener la activa.
Veamos la diferencia con dos ejemplos:
- The cat chased the mouse. (Activa – clara y directa)
- The mouse was chased by the cat. (Pasiva – sigue siendo correcta, pero cambia el enfoque)
En la oración activa, el gato es el protagonista. En la pasiva, el ratón ocupa el centro de atención. Ese cambio es lo que realmente importa.
¿Cuándo deberías usar la voz pasiva?
A continuación, las situaciones más prácticas.
1. El “agente” es desconocido o irrelevante
Si no sabes quién realizó la acción, la pasiva te ayuda a centrarte en el hecho mismo.
- My bike was stolen last night. (¿Quién la robó? No lo sabemos.)
- The window was broken during the storm. (Nos importa la ventana, no el viento.)
Una forma activa obligaría a decir “Someone stole my bike”, añadiendo un sujeto vago. La pasiva mantiene el foco en lo que realmente importa.
2. El receptor de la acción es más importante
A veces el resultado o la persona afectada pesa más que quien lo hizo.
- The patient was treated immediately. (El paciente, no el médico.)
- Three new schools will be opened next year. (Las escuelas, no los funcionarios.)
Esto es frecuente en noticias y reportes oficiales. También aparece mucho en los textos de lectura de English Measure.
3. Escritura formal y científica
En contextos académicos o técnicos, el agente suele ser genérico u obvio. La pasiva conserva un tono objetivo.
- The solution was heated to 100°C. (¿Quién la calentó? El técnico del laboratorio, pero eso es irrelevante.)
- It is believed that the economy will recover slowly. (No hace falta repetir “Economists believe…” cada vez.)
La voz pasiva le da un aire más formal a la frase, justo lo que exigen los artículos y reportes.
4. Ser cortés o indirecto
Si necesitas suavizar un mensaje, la pasiva puede ser útil.
- Your application has not been accepted. (En lugar de “We rejected your application.”)
- The deadline was missed. (En vez de “You missed the deadline.”)
La pasiva elimina la culpa directa. Es práctica en correos corporativos y disculpas.
Cómo formar la voz pasiva
La estructura es sencilla: be + participio pasado. El verbo “be” cambia de tiempo para coincidir con tu intención.
Activa: The chef cooks dinner.
Pasiva: Dinner is cooked by the chef.
Activa: The chef cooked dinner.
Pasiva: Dinner was cooked by the chef.
Activa: The chef will cook dinner.
Pasiva: Dinner will be cooked by the chef.
La parte “by + agente” es opcional. Inclúyela solo si el agente importa.
A continuación, un resumen visual rápido de cómo transformar una oración activa en pasiva:
Sujeto → Verbo → Objeto
Objeto + “be” + participio pasado
+ “by” + agente
Qué evitar
La voz pasiva es útil en el lugar correcto, pero abusarla hace que tu texto se sienta pesado y distante. Dos señales de alerta:
- No uses la pasiva cuando el agente importa. “The cake was eaten” está bien si no nos interesa quién lo hizo. Pero si tu perro fue quien lo comió, di “My dog ate the cake.”
- Evita encadenar pasivas. “The decision was made to allow the project to be continued” es difícil de leer. Rompe la frase con verbos activos.
Una regla práctica: si puedes reescribir una oración pasiva en activa y suena mejor, hazlo.
¿Listo para practicar?
Saber cuándo usar la voz pasiva en inglés se construye con lectura y escritura. La forma más efectiva de verlo es probarte a ti mismo.
En English Measure puedes hacer un test gratuito que cubre lectura, escucha, escritura y habla. Los textos reales te mostrarán cuándo los autores optan por la pasiva y cuándo no. Pruébalo: Prueba tu nivel de inglés ahora.
Ready to Take Your English Further?
Don't just read! Actively practice and improve your speaking, listening, reading, and writing skills with our interactive modules.